martes, 14 de diciembre de 2010

Continúa presión de jóvenes en el Capitolio a favor de la Dream Act




Una de las manifestantes, Karla Reséndiz, indicó que recorrieron el Capitolio para que 'caigan los muros de la obstrucción', en un acto simbólico al relato bíblico sobre la caída de los muros de la antigua ciudad de Jericó.

Washington.- Jóvenes indocumentados de distintas ciudades de Estados Unidos continúan con sus medidas de presión en el Capitolio, que es la sede del Congreso, para lograr la aprobación del proyecto Dream Act, a fin de regularizar su estatus migratorio.

Los jóvenes recorrieron este lunes el Capitolio para que 'caigan los muros de la obstrucción', en un acto simbólico al relato bíblico sobre la caída de los muros de la antigua ciudad de Jericó, dijo Karla Reséndiz, de 24 años, quien llegó a los 12 años de México.

'Este es nuestro tercer día', de un total de siete, indicó Reséndiz, quien señaló que continúan las visitas a senadores demócratas y republicanos para que apoyen el Dream Act, que ya fue aprobado la semana pasada en la Cámara de Representantes.

La joven, graduada en Farmacia en Texas, sostuvo que la aprobación de la ley en la cámara baja fue histórica después de años de cabildeo, lo cual les da tiempo para presionar a los senadores indecisos.

Lucina Martínez, de 19 años, confirmó que la semana pasada concluyó su huelga de hambre que había mantenido por 30 días, después de la votación favorable en la cámara baja.

Martínez, quien estudia historia en Texas, señaló que la suspensión de su protesta fue necesaria porque esta semana tenía que estar fuerte para continuar las actividades de caldeo y las marchas.

Israel Valverde de 25 años, quien llegó hace 10 años a Estados Unidos procedente de México, dijo que la marcha que realizan los activistas tomados de la mano, cantando villancicos y gritando arengas, demuestra que los jóvenes latinos 'estamos juntos' en la lucha.

La estudiante de periodismo Maribel Lozano, de 23 años, afirmó que se siente estadunidense porque llegó al país a los tres y que continuará cabildeando para que sea aprobada la ley Dream Act, que también beneficiará a sus hermanas indocumentadas.

De la misma manera Rosa Álvarez, de 24 años, de los cuales 10 ha residido en Estados Unidos, reafirmó su compromiso de continuar educando a los estadunidenses sobre los beneficios de una legalización, y que ese mensaje lo transmitirá a los senadores.

La nueva versión Dream Act, que requiere de una súper mayoría de 60 votos en el Senado a prueba de obstruccionismos, beneficiaría a los jóvenes que terminaron la secundaria, siguen una carrera universitaria o militar, llegaron al país antes de los 15 años y son menores de 29 años.

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