viernes, 17 de septiembre de 2010

Europa promete proteger a gitanos

MILENIO
El mandatario francés Nicolas Sarkozy mantuvo un agrio enfrentamiento con el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durão Barroso, por el tema de las expulsiones.

Bruselas.- Los gobernantes de los países de la Unión Europea prometieron ayer ocuparse pronto del problema de la integración de los gitanos tras un agrio enfrentamiento interno que eclipsó la agenda de una cumbre con la que querían presentarse más unidos ante el mundo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el de la Comisión de la UE, el portugués José Manuel Durão Barroso, mantuvieron un enfrentamiento verbal inusitado a propósito de las expulsiones de gitanos rumanos y búlgaros de Francia.

A decir del primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, el intercambio llegó a ser “violento”, aunque ningún otro participante se atrevió a calificarlo así. Borisov aseguró que “hubo duros enfrentamientos entre varios líderes políticos”. “Hubo una discusión, por no decir un escándalo entre el presidente de la Comisión Europea y el presidente francés”, añadió citado por la agencia búlgara BTA. El primer ministro británico, David Cameron, se refirió a un “animado debate”, lo que en términos diplomáticos se entiende como una seria pelea. La canciller alemana, Angela Merkel, se limitó a reconocer que los gobernantes comunitarios, reunidos en realidad para abordar cuestiones de política exterior, “no ahorraron palabras” cuando surgió el tema de los gitanos.

Sarkozy aseguró que la totalidad de los jefes de Estado y de gobierno se mostraron “consternados” por las “exageradas” declaraciones de la comisaria de Justicia y Derechos fundamentales y vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Viviane Reding, que indirectamente comparó las expulsiones de gitanos en Francia con las deportaciones en la Segunda Guerra Mundial. La comparación “hirió profundamente los sentimientos de nuestros conciudadanos”, dijo el mandatario. Sólo las disculpas de Reding permitieron rebajar un poco la tensión entre París y Bruselas. Pero las espadas siguen en alto porque, como recordó Barroso a los medios, la Comisión “va a cumplir enteramente su papel” y va a investigar si el gobierno francés ha violado las leyes europeas que protegen la libertad de circulación y prohíben la discriminación por razones étnicas.

La clave está en una circular ministerial, cuya existencia el gobierno francés ocultó a Bruselas, en la que se señalaba claramente a los campamentos de gitanos como objetivo de la represión policial. Reding se retractó la noche del miércoles de sus palabras, que sugerían un paralelismo entre las expulsiones de gitanos de Francia y las deportaciones de la Segunda Guerra Mundial. Todos los líderes europeos, incluido Barroso, consideraron ayer los comentarios de Reding “exagerados”. Y “tomaron nota” de la declaración de Barroso “en nombre del Colegio (de comisarios)” en la que “se distancia de las afirmaciones hechas por la comisaria”. Según el resumen ofrecido al final del encuentro por el presidente permanente, Herman Van Rompuy, los Veintisiete llegaron ayer a otros puntos de consenso.

Así, todos reconocen, como defendía Sarkozy, que “un Estado miembro tiene el derecho de tomar medidas para hacer respetar el estado de derecho en su territorio”. Pero como insistía Barroso, recuerdan que “la Comisión tiene el derecho, e incluso el deber, de velar por el respeto del derecho comunitario por los estados miembros”.

Zapatero al quite

- El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, dejó entrever que la comisaria de Justicia de la UE, Viviane Reding, faltó “el respeto” a Francia al comparar las expulsiones de gitanos con las deportaciones de judíos en la II Guerra Mundial.

- Nicolas Sarkozy dijo que Alemania también planea desmantelar campamentos de gitanos, según le dijo la canciller Angela Merkel, lo que fue desmentido por la gobernante.

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